lunes, 6 de mayo de 2013

Reviviendo el blog!

Mi nombre es Carla, soy la hija de Marcela, la directora de Mamis Gym...
Como sabrán (y si no sabían ahora se enteran), habiamos empezado a hacer revista (allá por el 2011), pero como todo, tuvimos que dejarlo, más que nada porque la que lo hacía era yo, y cuando lo empezamos a hacer no estaba tan metida en lo que era Mamis Gym!

Como pusimos en "¿Por qué un blog?" hoy voy a dejarles una parte de lo que eran los capítulos que escribía para la revista, los llamaba "Aprendiendo a ser mamá", espero que les guste!

Capítulo 1:
¿Y cómo se hace?

Nunca pensé ser madre tan joven y creo que tampoco lo tenía planeado, pero así se dio y lo acepto. Eso sí, no voy a negar que serlo es una experiencia única y apabullante al mismo tiempo que maravillosa e irrepetible.
El día que me enteré que estaba embarazada lo primero que pensé fue ¿Y ahora que hago?, la misma pregunta se repetia en mi cabeza al estilo de disco rayado y sin pausa alguna. En mi caso uno siempre se pone a pensar: ¿y por qué?, ¿qué hago? y ¿ahora que sigue? pero nunca el ¿ y cómo se hace?.
Claro, en sintesis, en ningun momento de los 9 meses de gestación me pregunté cómo se hacían las cosas, qué hacer cuando pasara cierta cosa o tal otra, como reaccionar o a quién acudir y es bastante complicado el hecho de ser primeriza y no estar acostumbrada a los bebés, yo por ejemplo nunca había agarrado uno y era mi gran miedo, que se me cayera.
Así que todo con respecto a bebés era totalmente desconocido para mí, pedir ayuda no quería, soy bastante orgullosa con eso, y por más que mi madre trabaje con embarazadas y demás, yo quería aprender sola. Así fue que aprendí, me equivoqué y volví a equivocarme, pero lo logré.
Cuando nació Iara, o sea, apenas di a luz, no pude reaccionar, atiné a agarrarla y mirarla nomás, ya habian pasado muchas horas y estaba exhausta.... Quería que todo terminara, necesitaba descansar.
Después de todo el papeleo e idas y venidas en la camilla hasta volver a mi cuarto me trajeron a la nena.  Lo primero que se me cruzó por la cabeza fue mi gran miedo: "y ahora como la agarro?", la enfermera vino y me la puso en brazos.
Te preguntarás que pasó...


Y así los dejo hasta la próxima, asi no se hace tan extenso!

Saludos a todas/os

Carla G.